El capital de la Selección Colombia sale triste de la cancha tras la derrota en el Metropolitano.
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Hansel Vásquez

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En una tarde gris, Colombia volvió a perder ante Argentina

Los albicelestes propinaron una nueva derrota a Colombia en Barranquilla, en esta oportunidad 1-0.

La Selección de Argentina, sin Lionel Messi, Sergio Agüero y Carlos Tévez, propinó una dolorosa derrota a Colombia en su propio feudo con una solitaria anotación de Lucas Biglia arrancando las acciones.

Las nubes de la tempestad se posaron sobre el estadio Metropolitano desde bien temprano. Eran el augurio del panorama gris que reflejaría Colombia en la primera mitad.

La vivacidad de los colores en la tribuna, pintada pr miles de hinchas venidos de todos lados del país, algunos de ellos exprimentado la felicidad de reencontrarse con su Selección gracias a la campaña de la empresa Coca-Cocola qe permitió que los aficionados volvieran a las tribunas del Metro, y la voz de ruiseñor de Daniella Mass entonando el himno nacional no fueron suficientes para que Colombia arrancara la primera etapa despierta. Lo cierto, es que por momentos el equipo lució falto hasta de malicia para interpretar las acciones.

La princesa del Liripop, Daniela Mass, interpretó el himno nacional antes del inicio del partido.

De otro lado, Argentina, la subcampeona de América y del mundo, supo a qué venía a Barranquilla. La ley del mínimo esfuerzo y del fútbol compacto que encontró en las escapadas de Ángel Di María las puñaladas para desgarrar la marca tricolor.

Pese a eso, la que primero inquietó fue la Selección de casa, con una doble escapada por las bandas, primero de Heribelton Palacios y luego de Frank Fabra, con sendos centros que fueron bien rechazados por la defensa albiceleste. En el rebote, James Rodríguez intentó una bolea que se desviada del arco de Sergio Romero, en solo 3 minutos.

A los 13 minutos, Argentina comenzó a manejar el partido. Por intermedio de Di María, su velocidad y oportunismo no fueron controlados por un adelantado Palacios y lo dejó en el camino para servirle a Gonzalo Higuaín, que conectó la pelota en el punto penal, para al final lanzarla por encima.

La gran prueba de la desconexión de Colombia fue el primer tanto argentino. Una salida trepidante de Ever Banega terminó en pase a Ezequiel Lavezzi, quien la cruzo a Higuaín que estorbó a Cristian Zapata, produciendo que se le pasara el balón y dejando vía libre en el palo de Lucas Biglia para marcar, a los 21.

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En una desconcentración de la defensa gaucha, Carlos Bacca aprovechó y generó una oportunidad que fue resuelta por el portero sin mayores inconvenientes.

A solo unos minutos del final, Argentina tuvo la oportunidad de irse al vestuario con diferencia de dos goles: en una disputa del balón entre Cristian Zapata e Higuaín, le quedó al mismo Di María que, solo frente a David Ospina, definió por fuera del arco.  

En el camerino, José Pékerman pareció querer superar la tormenta de la manera que lo hacen los valientes: yendo de frente contra los nubarrones.

Para iniciar el complemento, Pékerman el ingreso de Luis Fernando Muriel en lugar de un desapercibido Macnelly Torres, que no pesó en las acciones.

Con ese cambio, las línea se adelantaron y los de casa pudieron encontrar su primera oportunidad de anotar, con una descolgada de Fabra que eludió a dos defensores para sacar un tiro de zurda, que se fue rozando el palo derecho de Romero, en 6 minutos del complemento.

Más adelante, a los 10, Edwin Cardona se fue rumbo a la cancha para sustituir a Teófilo Gutiérrez.

Ese cambio le dio una alegría de momento. Fue como un pequeño rayo de sol en la tarde oscura.

En esos minutos, lo mejor fue la acción desequilibrante de Muriel y unos cuantos tiros de media distancia de Cardona, que no bastaron para espantar los nubarrones.

Una vez pasado el pequeño impulso, Paulo Dybala por poco sentenció las acciones, cuando Colombia perdió la pelota en la salida y un pase profundo puso al atacante mano a mano con Ospina. Por suerte para los nuestros, la esférica dio contra el palo y alcanzó a ser rechazada por Zapata, en el tiempo de descuento.

Al final del juego, cuando la hinchada casi se retiraba de la cancha, Jeison Murillo pudo haber conseguido la igualdad tras fallar un tiro a puerta cerrada, luego de una serie de rebotes en el área argentina provocados por la disputa del balón de James y un ingresado, y sin peso, Adrián Ramos.

Ramos pareció un calco de lo sucedido hace cuatro años, una figura desgarbada que peleaba en las alturas los centros contra los defensores argentinos, que nunca se la dejaron ni tocar.

Nuevamente la historia se repitió, Argentina venció a Colombia, con todas sus promocionadas ausencias,  y la tormenta no pasó para Pékerman, que ahora deberá enfilar su mirada de cara al año entrante, cuando en marzo se mida a Bolivia y Ecuador.

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